El capitán de San Lorenzo, Gastón Hernández, sigue siendo un nombre recurrente en los planes de Boca, especialmente desde que la dirigencia xeneize comenzara a seguirlo en mercados anteriores 🏆. Sin embargo, la actual situación institucional del Ciclón complica cualquier movimiento. Los dirigidos por Juan Román Riquelme ya habían intentado ficharlo en oportunidades previas, pero las negociaciones nunca avanzaron por distintos motivos.
La temporada 2023 del zaguero fue memorable: con su defensa sólida, San Lorenzo se convirtió en el equipo menos vencido del año, y Hernández se ganó la cinta de capitán 🌟. Pero en marzo de 2024, una lesión grave en su rodilla lo dejó fuera de las canchas durante varios meses, lo que enfrió el interés de Boca hasta este momento crucial.
El obstáculo institucional que complica todo
Fue la propia representación de Hernández la que acercó su nombre a Boca en las últimas horas, pero el principal impedimento sigue siendo el caos administrativo de San Lorenzo. El club azulgrana no cuenta con secretario general ni tesorero, lo que impide firmar cualquier transferencia. La reunión de Comisión Directiva este martes será decisiva: se definirá si Marcelo Moretti sigue en su cargo o si el club declara la acefalía. “Profunda preocupación y malestar ante la delicada situación”, había escrito el propio capitán en su cuenta de Instagram a mediados de noviembre, reflejando el malestar del plantel por las deudas salariales y la falta de insumos básicos.
En Boca esperan que el orden se reestablezca rápidamente para negociar por Hernández. La última oferta xeneiza fue de cuatro millones de dólares, rechazada por San Lorenzo en 2023 cuando Miguel Ángel Russo lo solicitó tras el Mundial de Clubes. Ahora, si el Ciclón fija un precio convincente, todo podría acelerarse. La incertidumbre institucional es, por ahora, el gran obstáculo.
El legado de un capitán azulgrana
Hernández surgió de las inferiores de San Lorenzo y debutó profesionalmente en 2021, cedido a San Martín de San Juan 📈. Tras 22 partidos en el santo sanjuanino, regresó a Boedo en 2022 y se consolidó bajo Rubén Darío Insua, formando parte de la línea de tres centrales que hizo historia en 2023. En esa temporada, portó por primera vez la cinta de capitán y acumuló hasta ahora 108 partidos vistiendo la camiseta azulgrana, con cuatro goles convertidos.
A pesar de la grave lesión que lo alejó casi todo 2024, Hernández volvió a mostrar su nivel este año, consolidándose como líder del equipo. Su compromiso con la institution lo llevó a encabezar medidas de fuerza junto a sus compañeros, demostrando una pasión que lo hace emblemático para la hinchada del Ciclón. Su carrera, marcada por la perseverancia y el orgullo de llevar el escudo, lo posiciona como una figura imposible de reemplazar en el actual momento del club.

















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