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"Es como Villa" y banca a los presos: la historia de vida del primer refuerzo de Boca

Marino Hinestroza, el joven de Olaya Herrera, lucha por su sueño de jugar en Boca Juniors, inspirado por su padre y la adversidad.

La historia de Hinestroza

En el corazón de Cali, más precisamente en el barrio Olaya Herrera, donde las calles a veces dictan destinos difíciles, surgió una historia que hoy podría tener un final de película. Marino Hinestroza, un joven que a los 9 años ya cargaba ladrillos junto a su padre, encontró en el fútbol la única salida posible. La vida no le regaló nada, pero él decidió escribir su propio camino con sudor, sacrificio y una pelota que nunca soltó.

El sueño de vestir la camiseta de Boca Juniors está más cerca que nunca, y todo gracias a una personalidad forjada a golpes de realidad. Juan Román Riquelme, el ídolo xeneize, ya puso sus ojos en él, y no es casualidad. Hinestroza no es solo talento, es garra, es esa mezcla de hambre y determinación que solo tienen quienes lucharon contra todo. Su padre, Freddy, fue su primer ejemplo, pero también su mayor dolor cuando la vida lo separó de él en 2016.

La infancia que lo marcó para siempre

El barrio Olaya Herrera no perdona. Allí, entre esquinas peligrosas y oportunidades escasas, Marino Hinestroza aprendió que el fútbol podía ser su billete de salida. Mientras otros chicos de su edad jugaban sin preocupaciones, él dividía su tiempo entre el colegio, la obra y los potreros. "Mi viejo me enseñó que el trabajo dignifica, pero también que soñar no es pecado", confesó en una entrevista local.

La detención de Freddy en 2016 fue un mazazo. Con solo 15 años, Marino tuvo que crecer de golpe, pero en lugar de rendirse, usó el dolor como combustible. "Sabía que si me desviaba, todo se terminaba. La pelota era mi salvación y la de mi familia", recordó. Esa mentalidad, tan poco común en jugadores de su edad, es lo que hoy enamora a los directivos de Boca.

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El estilo que conquistó a Riquelme

No es solo su historia lo que llama la atención, sino cómo juega. Marino Hinestroza es un mediocampista con olfato de gol, pero también con esa capacidad de liderazgo que solo se adquiere cuando la vida te obliga a ser fuerte. En América de Cali, donde se formó, demostró que puede ser la pieza clave en cualquier equipo. Su visión de juego y su pegada desde afuera del área lo hacen un jugador versátil, ideal para el fútbol argentino.

Juan Román Riquelme, conocido por su ojo clínico para detectar talentos, no dudó en recomendarlo. "Es un pibe con carácter, que no se achica ante nada. Eso en Boca es oro", comentaron desde las oficinas de La Bombonera. Si el pase se concreta, Hinestroza no solo cumpliría su sueño, sino que le daría un giro radical a la historia de su familia.

El futuro que se escribe con azul y oro

El interés de Boca Juniors no es un rumor más. Las negociaciones avanzan, y aunque aún falta el sello final, todo indica que Marino Hinestroza podría ser el próximo refuerzo xeneize. Su llegada no solo sería un golpe de mercado, sino también un mensaje: en el fútbol, los sueños más improbables pueden hacerse realidad.

Si bien el camino no fue fácil, hoy Hinestroza está a un paso de demostrarle al mundo que, a veces, las historias más duras terminan con final feliz. Y si hay un club que sabe de superación y pasión, ese es Boca. ¿Estaremos ante el nacimiento de una nueva leyenda? El tiempo lo dirá, pero una cosa es segura: este pibe no vino a pasar desapercibido. ⚽

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